En francés y en otras lenguas no sólo existe una o abierta sino también una o cerrada, pero en español no. Se podría creer por lo tanto que esto podría plantear problemas para un hispanohablante, pero no lo creo. Pienso que, aunque la o abierta no existe en español, un hispanohablante no tiene ningún problema en producir una o abierta, y, aparte de esto, la diferencia es mínima. Al pronunciar la o abierta, los labios no se aprietan tanto y el mentón va un poquitín hacia abajo. Para oír la diferencia hay que poner la o cerrada al lado de la o abierta.

tombeau (tumba)
cadeau (regalo)
lambeau (jirón)
drôle (divertido)
vélo (bicicleta)
politique (política)
pomme (manzana)
alcool (alcohol)

Para que se oiga más claramente la diferencia entre estos dos sonidos los vamos a presentar otra vez uno al lado del otro, admitiendo que la diferencia es mínima. Pero con un poco de práctica usted notará que los labios están más cerradas al pronunciar la o cerrada.

Hay palabras que sólo se distinguen por la o.

paume (palma de la mano)
roc (roca)
notre (nuestro, adjetivo)
saule (sauce)
colle (cola)
saut (salto)
pomme (manzana)
rauque (ronco)
nôtre (nuestro, sustantivo)
sol (suelo)
kohl (lápiz de ojos)
sotte (tonta)